Perenne paladín que soy de la ortografía, hace poco fui tildado de purista en la red social menos social que existe: Twitter. Tras realizar una serie de obviamente acertadas correcciones a la manera de escribir de muchos, se me criticó aduciendo que no permitía yo introducir nuevos usos a los caracteres y las palabras. Literalmente, se dijo “si por él fuera, siempre cogeríamos en la posición del misionero”.Pues no es así. No es para nada así. Si vamos a llegar al punto de construir comparativas entre la escritura y la cogetura, escribir con faltas de ortografía (por muy en boga que esté, como acotar las acciones de uno entre asteriscos) equivaldría en cogelogía a la eyaculación precoz o a no saber dónde está el clítoris. Escribir con la sintaxis y la ortografía adecuadas es como dominar diversas posiciones y preocuparse por el placer de con quien se coge, aumentando sus deseos de volver a leernos.

