14 de enero de 2010

Especies e Inquilinos

El comercial presentaba a la Tierra como “el hogar de seis mil millones de habitantes”. No suelo participar de poses facilonas, así que no temo rayar en el llamado ambientalismo si acuso a la frase no sólo de miope, sino incluso de engreída. ¿Somos realmente los principales inquilinos de este mundo?

Habríamos de suponer que alguien llegase al planeta por primera vez, ¿cuáles serían las posibilidades de que aterrizara en alguna población ya no urbana, sino meramente humana? De no contar con los antecedentes y las parcializaciones insertadas en nosotros por nuestra civilización, ¿sería realmente la raza humana lo más notable de la Tierra? ¿Qué tal que nuestro visitante tuviera apenas una milésima parte de nuestro tamaño? ¿No creería entonces que los miembros de los reinos monera o protista son los que rifan y los humanos pasarían desapercibidos por tan ridículamente grandes? O al contrario, si el tipejo midiera cientos de veces lo que nosotros, fácilmente pensaría que son los árboles o las montañas quienes mayor impacto tienen sobre los ecosistemas.

3 comentarios:

PHERRO dijo...

Todo es pura vanidad; de ahí las modas, la anorexia, todos quieren ser futbolistas o como el grupo/cantante/actor de moda y en las películas de "ciencia ficción", ¿por qué los supuestos seres de otros planetas deben parecerse prácticamente en todo al ser humano?
Eres breve y sustancioso.

Yayé dijo...

Sólo quiero añadir que en lugar de "desapercibidos" la palabra correcta es "inadvertidos".
Gracias.

cocoliso dijo...

cianobacteria-diminuta!!!
.... "vanidad, todo es vanidad" ...-eclesiastes.