19 de enero de 2026

Alias y delirios


Conocía a Bronson por amigos en común, por las tocadas de bandas locales y, sobre todo, porque trabajaba en Melómano, la tienda de discos que estaba en la esquina de Ojinaga y Tercera. Pensaba que su apodo era genial. Bronson.

Luego alguien me preguntó que por qué le decía Bronson. Dije que porque así le decían. Me dijeron que no, que nadie le decía así. Así que dejé de decirle Bronson, pero sigo pensando que el apodo era genial.

10 de enero de 2026

Teléfonos y estrellas


I dialed her number. She picked up. Hello?, she said. I said nothing. Hello? Nothing. And I hung up. A minute later my phone rang. It was her. Did you just call? No… why? Well, somebody just called and hung up, so I dialed star 69 and you picked up.

Star 69. So that´s what R.E.M.’s song “Star 69” was about. I was very familiar with the lyrics. I know you called, I know you called, I know you hung up my line, star 69, sang Michael Stipe. But I had always thought Star 69 was something like fucking Asteroid B-612.

31 de diciembre de 2025

Cabezas y calendarios

Para sorpresa de muchas personas, mi formación profesional es en psicología. Además, soy un tipo especialmente sensible e introspectivo. Y ni así me di cuenta. 

Comencé el año hundido en la depresión, paralizado por la ansiedad, sin poder dormir y con mi vida personal quebrándose en pedacitos. Trescientos sesenta y cuatro días después estoy bien. Estoy muy bien.

Por favor, cuiden sus cabezas y pongan atención a sus emociones.

5 de octubre de 2024

Platillos y colores


Cuando yo era niño no había lasaña en Chihuahua. Me gustaba leer las tiras de Garfield —no sé dónde conseguía mi mamá esos libros porque tampoco había Sanborns— y ahí veía la lasaña, pero como eran dibujos sólo de trazos no sabía de qué color era. Pensaba que era verde.

En la Ciudad sólo había unas pizzas, Pizza del Rey, que eran bastante malas, pero yo no podía saber eso.

Fue hasta 1996, cuando me fui a estudiar a Estados Unidos, que conocí la lasaña. Me gustó mucho. Pero me gustó más haberla conocido. De todos modos, cuando pienso en aquellas tiras de Garfield, en mi cabeza la lasaña sigue siendo verde. 

8 de septiembre de 2024

Consciencias y mapas

Hace unos meses decidí estar más consciente de mi entorno y de mis pensamientos y eliminé las aplicaciones de redes sociales de mi teléfono. Al levantar la cabeza, lo que más noté es cómo las personas se desconciertan de que alguien esté mirando. Perdón si esto termina pareciéndose a una de esas personas que luego de haber fumado durante años, se convierten en evangelizadores en contra del cigarro.
Me siento en la mesa del café viendo a mi alrededor y por las ventanas y noto cómo varias personas me revisan constantemente. Entro al salón y me coloco en mi lugar minutos antes de que empiece la clase y mis estudiantes se me quedan viendo como si estuviera hablando, incluso cuando les digo que faltan tres minutos todavía.
De pronto, como un reflejo, levanto mi teléfono y presiono donde solía estar el ícono del Twitter y abro un mapa y me siento tonto. Luego pienso en lo tontos que hemos estado todos.

6 de septiembre de 2024

Malos y mingitorios


En el kínder había unos niños malos. Así les decíamos: Los Malos. Eran tres o cuatro y no jugaban con el resto del salón en el recreo, sino que se iban a un rincón liderados por un niño que se llamaba Raymundo. Un día fui reclutado para infiltrarme entre Los Malos, pretendiendo que me quería unir a ellos. Al principio del recreo no entendía muy bien por qué eran Los Malos: sólo estaban sentados comiendo sus refrigerios y platicando de las mismas cosas que platicábamos los demás. Luego, Raymundo dijo Vamos a ver la popó y entonces Los Malos se fueron al baño y pasaron el resto del recreo viendo un mingitorio en el que alguien, de algún modo, había cagado.

1 de septiembre de 2024

Malabares y teléfonos


Era un poco después de las diez de la noche cuando me detuve en un semáforo en rojo. Un tipo se paró frente a los autos y se puso a hacer malabares. Al terminar su acto volteó a ver a su audiencia y se encontró con que los cuatro o cinco conductores estaban todos con las cabezas agachadas e iluminadas por luces azulinas. Gracias Dios, dijo, que nunca se acabe el Internet. Entonces puso una cara igual a la que hace el cantante de System of a Down en el minuto 3:15 del video de “Chop suey” y dijo No olviden darle like y nos mostró el dedo medio de la mano izquierda Y compartir y nos mostró el de la derecha.