27 de octubre de 2009

Q y U

Por: Tasta

¿A quién se le puede ocurrir que la letra Q no vaya acompañada de una U? Pues sí, a todos los que se han empeñado en hacer de la escritura un fiel reflejo de lo que sale de nuestra boca: mera fonética.

Podría extenderme sobre la evolución de la locución latina, la yod o cualquier balbuceo histórico-gramático para defender la dignidad de la U que no se oye y poner en su lugar a los infractores gramáticos. Sin embargo, el autor de este lustroso blog manifestó su repudio ante esta normativa, incluso acusó a la letra Q de hacerse la interesante al destinar como su única compañera a la muda de la U. Se quejó de gastar litros de tinta en ponerle las úes a las palabras con Q y lloriqueó porque —a según— se borran más rápido las letritas del teclado.

De un momento a otro y sin explicar por qué, el tal Guso volvió a usar la U muda después de la Q. ¿Qué pasó? ¿Maduró lingüísticamente? ¿Comprendió que las palabras son más viejas que él y por tanto merecen respeto? Siendo un hombre de refinadas tendencias, ¿pasó para él la moda de desdeñar a la U muda?

Yo no lo sé de cierto, pero desde esa misteriosa revaloración de la U este es un blog —ocasionalmente— sin faltas de ortografía.

4 comentarios:

wally dijo...

que chido post guso, hasta que supiste usar el lenguaje como es debido. oh! espera, ese no lo escribiste tú.

Yayé dijo...

De no ser por Walter, ese post se hubiese quedado sin comments.
Es como cuando van tus familiares a verte al recital escolar.

Ll dijo...

vaya, que sabia mujer...

Isela dijo...

Siempre hay una excepción a la regla... Qatar. Debe haber otras, no te infles.