
En una explosión de creatividad, se me ha venido una estupenda idea para el guión de una película. Iría la cosa de un ama de casa promedio, así de esposo ejecutivo que llega y encuentra la cena lista, dos hijos preadolescentes y uno en jardín de niños y, por supuesto, una camioneta de con doble puerta corrediza, amplio espacio para las compras y cerraduras de seguridad.
La familia se muda porque así lo requiere el ascenso de Ejecutivo y, de buenas a primeras, y a veces hasta segundas, Ama de Casa comienza a tener visiones: en la casa nueva hay unos niños muertos que le piden ayuda. Estos espectros le van dando pistas que hacen a Ama de Casa pensar que fueron víctimas de un crimen bien feo, pero su familia y en general todos sus conocidos insisten en que la pobre está loca.
Eventualmente, con el apoyo de todos y el sacrificio y entrega de Ejecutivo, Ama de Casa es sometida a terapias y medicamentos psiquiátricos, con los cuales las visiones desaparecen y el comportamiento esquizofrénico con ellas. Con visitas eventuales al terapeuta y pequeñas dosis de sus pastillas, vivieron felices para siempre.